viernes, 3 de enero de 2014

Feliz Año Nuevo. Happy New Year. 新年快乐。



Pekín, 1 de enero de 2014.
Beijing, 1 January 2014. 

La primera Nochevieja fuera de casa. Las primeras campanadas en un restaurante español en Pekín, campanadas de expatriados, de viajeros del futuro. Explicarle a dos coreanos que comer doce uvas les traerá suerte en este año que acaba de comenzar. Abrazos internacionales, Anne Igartiburu e Imanol Arias otra vez. Fiesta en Wudaokou, Ron cola que envenena, Kazajistán.
¿Dónde estabas el año pasado?
Las personas que vienen y van, el balance que haces cada año. Lo que queda. Quienes quedan. Tantas historias, tantos lugares, tantas caras. Como cada año, lo has hecho bien y has metido la pata hasta el fondo; lo has intentado, te has rendido y te has vuelto a alzar, te has aburrido y te lo has pasado genial. Has querido y te han querido, te has enfadado, has dado mil vueltas. Lo cierto es que, un año más, todos lo hemos hecho lo mejor que hemos podido.
En 2013, yo...
No importa ya y, sin embargo, forma tu historia.
Un taxista que se aprovecha de tu careto extranjero para llevarte por medio Pekín, travesía nocturna antes de volver a casa. Conexiones por Skype con la familia en España, media hora mal contada de duermevela, las segundas campanadas, las de verdad, a las siete de la mañana hora de Pekín, con uvas y todo porque esa tarde comprasteis para un regimiento. Anne Igartiburu otra vez, con otros dos hombres (ella sí que sabe). Si comer doce uvas da suerte, comer veinticuatro habrá de convertirnos en las criaturas más dichosas de este mundo.
Hay un hilo conector entre todas estas anécdotas, entre el presente, el pasado y el futuro. Estás viviendo.
¿Dónde estarás el año que viene?

¿Cuál es tu propósito en este nuevo año?
Yo no tengo ninguno.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Palabras / Words



Xian, Museo Beilin, octubre de 2013.
Xi'an, Beilin Calligraphy Museum, october 2013.

Uno de los sitios que visitamos en Xian fue su museo de caligrafía tradicional, que era en realidad un hermoso espacio abierto, en el que la naturaleza, todavía vistiendo de verde, se mezclaba con arquitectura tradicional china. Seguimos las explicaciones de nuestro guía como buenamente pudimos, y se nos llevó, con la prisa propia de los viajes organizados, a una parte del recinto donde se ofrecían al visitante, recién hechas y para su adquisición, copias de las inscripciones en las viejas estelas y lápidas de piedra. 

En tiempos, se nos dijo, los estudiosos acudían a Beilin para estudiar, noche y día, estos libros de texto primitivos.

En la actualidad, ni siquiera muchos ciudadanos chinos conocen los preciosos y complejos caracteres tradicionales. Pero las viejas escrituras se conservan para todo aquel que aún se atreva a estudiarlas o, simplemente, admirarlas. En Beilin, los copistas utilizan reproducciones de los antiguos originales que preparan rellenando los moldes de los caracteres con tinta, tal y como dentro de las plantas fluye la savia. Después, con sumo cuidado, presionan contra estas imprentas grandes papeles de textura delicada, que absorben ese mensaje de hace siglos. Un trabajo metódico, pero delicado. Junto a las grandes planchas, las recopilaciones se venden en bonitas ediciones de portadas indescifrables.

Y así, lo que fue vuelve a ser, una y otra vez. Es el ciclo de todo cuanto vive; también de las palabras.


sábado, 21 de diciembre de 2013

Beijing Blues


Pekín, 21 de diciembre de 2013, 798.
Beijing, 21 December 2013, 798 District.

Algunos días, la metrópolis te gana el pulso por la mano.
Some days, Beijing wears you out. 

viernes, 20 de diciembre de 2013

Winter Wonderland









Pekín, 13 de diciembre de 2013. Baochao Hutong. Moonglow Burlesque actúa en Modernista.

Beijing, 13 December 2013. Baochao Hutong. The Moonglow Burlesque girls perform at Modernista.

Si bien de vez en cuando me gusta salir de marcha e ir a bailar como a todo hijo de vecino, he de confesar que, en el fondo, salir de discotecas no es lo mío. Prefiero, con mucho, salir a descubrir lo que la ciudad ofrece de noche.

Modernista es de esos sitios de rollo bohemio y con encanto que se ocultan en uno de los muchos hutong que han acabado convertidos en focos de cultura y diseño alternativo en Pekín. He oído que lo regenta un español; no sé si sería el barcelonés en las cocinas que me saludó al oírme hablar. Es el tipo de lugar al que acuden principalmente extranjeros, si bien no creo que sean turistas. Mesas a media luz, ambiente políglota y desenfadado, camareras que hablan inglés, buena música y una agenda semanal en la que se incluye swing, jazz y hasta alguna noche flamenca, entre otros. 

Esa noche, el programa anunciaba un espectáculo llamado Winter Wonderland. Como la canción que cantaban las Andrews Sisters. Solo que diferente.

Burlesque en Pekín. Por supuesto, nos quedamos.

Of course, from time to time I like to go out and have some good party, just like your average youngster. But I must admit I am not a big fan of clubbing. Most of the times, I'd rather go out and see whatever the city has to offer at night. 

Modernista is one of those bohemian, hip kind of places nestled into one of the many hutong that have been turned into spots for alternative culture and design here in Beijing. I have been told that this particular bar is run by some Spanish guy, maybe the one in the kitchen who has been going from Barcelona to Beijing for the last few years and greeted me when he heard me speaking Spanish. Modernista is that kind of place where you mostly find Westerners, albeit possibly not tourists. A place in half-darkness with a multilingual, free atmosphere, English-speaking waitresses, good music and a weekly agenda featuring stuff like jazz, swing and even some flamenco.

That night, though, the show was a Christmassy one — Winter Wonderland, just like that song by the Andrews Sisters. Only, different.

Burlesque in Beijing. Of course, we were in.

martes, 19 de noviembre de 2013

La mano del hombre / Man-made


Pekín, Dongzhimen, 15 de noviembre de 2013.
Beijing, Dongzhimen, 15 November 2013.


Pekín, Distrito 798, 17 de noviembre de 2013. 
Beijing, 798 District, 17 November 2013.

El sol que baña en luz un edificio en pleno centro de Pekín. El árbol desnudo que se recorta contra un bloque de apartamentos en el distrito del arte.

Lo que el hombre erige. Lo que la naturaleza añade. Una comunión difícil pero bella.

The sun that bathes in light a building in the heart of Beijing. The naked tree that stands out against a block of flats in the art district.

What the man builds. What nature adds to it. A rare, yet beautiful combination.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El árbol de los deseos / Tree of Wishes




Una imagen vale más que mil palabras.


A picture is worth a thousand words.


Pekín, Xiangshan. 10 de noviembre de 2013.
Beijing, Fragrant Hills Park, 10 November 2013.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Humanos de Pekín / Humans of Beijing


Pekín, Centro de Deportes Olímpicos (alrededores), 9 de noviembre de 2013.

Beijing, surroundings of the Olympic Sports Center, 9 November 2013.

¿Puedo haceros una foto, por favor?
Miré a mi amiga, mi amiga me miró a mí.
A mí me da igual, en realidad. De todas formas, yo también les acribillo a fotos en cuanto tengo ocasión.
—En fin, qué más da, imagino —mi amiga se encogió de hombros, con una expresión ligeramente sombría—. Aunque, ¿qué demonios harán con nuestras fotos? 
—Ni idea. Mientras no las pongan en un sitio porno.
—Vaya, ojalá no.
Así que posamos para nuestro inopinado fotógrafo, armado con una Nikon de dimensiones tan respetables como su propia edad. Dos occidentales jóvenes y de apariencia similar convertidas en el mono de feria del recinto olímpico de Pekín en una tarde de otoño. El buen hombre nos sacó todo un catálogo de fotografías, tras lo cual procedió a pasarnos la cámara a cada una de nosotras para sacarse sucesivas fotos con la otra, bien agarrado a ambas y tan contento. 
Cuando le devolví la Nikon, pensé que lo menos que me debía era una aparición aquí.
—Pose usted también, por favor —le indiqué, en un chino que cada día lucho por mejorar—. Así, agarre la cámara. Muy bien. Espere.
Con todo, creo que no me entendió del todo. Disparó al mismo tiempo que yo.

'Can I please take a photo of you both?', requested the old man.
I looked at my friend, my friend looked back at me.
'I honestly don't care that much', I finally said. 'I mean, I do bombard them with photos every chance I get, too.'
'I guess it's just fine', shrugged my friend, with a slightly somber look in her face. 'But, hey. What the hell will they do with those pics?'
'I don't know. As long as we don't end up featuring some random, sordid porn site.'
'Yuck, I hope that's not the case.'
And so we posed for our unexpected photographer, already an elderly man, armed with this really large, badass Nikon. Two young Westerners, somewhat similar to each other, turned into pretty much the main attraction in the olympic facilities on an Autumn evening in Beijing. This old dude had quite the photoshoot with both of us, and then had the nerve to ask each of us to snap yet another picture of him with us both. He would of course grab us, like some precious treasure, with this happy look in his face. 
When I finally handed him his Nikon back, I thought, hey. The very least you owe me is a star role in my blog. 
'Now you too will pose for us', I told him, in a wobbly Chinese that I try so hard to improve on a daily basis—. There, hold your camera as if you were going to take a picture. Good. Now wait a bit.
Still, I think he did not really fully understand me. We pressed the button simultaneously.
Oh, well. Bless his heart, I guess. I hope.